Lo vegetal, asusta al Gobierno.

Tras la polémica desatada por la propuesta no de ley del PSOE acerca de prohibir los términos de “hamburguesa vegetal” y “salchicha vegetal” porque según opinan, confunden al consumidor, no podemos pasar por alto dejar nuestra opinión. Y es que sin lugar a dudas, lo vegetal asusta al Gobierno de este país.

Elegir desde el miedo y no desde el sentido común.

Detrás de esta propuesta absurda, hay mucho miedo. Creemos sin duda que es una decisión basada en el miedo. El miedo al cambio, miedo a «lo nuevo», a lo desconocido. Miedo a una sociedad que tiene un potentísimo altavoz nunca visto hasta el momento (el poder que están teniendo las redes sociales). Miedo a una sociedad más consciente y ética que quiere hacer las cosas de otra forma. Porque lo que es indiscutible es que el veganismo es un estilo de vida que crece y que de alguna forma, terminará por imponerse.

Durante muchísimos años, la industria cárnica ha ejercido ( y ejerce) mucho poder sobre la sociedad y la economía de nuestro país. Un «lobby» que se creía imparable. Para quien no sepa lo que significa este término es importante explicarlo. Lobby se refiere a un grupo u organización dedicados a influir en los políticos o los poderes públicos en favor de determinados intereses. Y aquí es imposible no pensar, en que también existe mucho miedo desde el punto de vista económico.

Que el Gobierno se ocupe de lo importante.

Un Gobierno de un país no debería poder frenar una «corriente nueva» de espíritu ético, honesto y sostenible. Una corriente de nuevas generaciones que luchan cada día por un mundo mejor. Por las personas, por los animales y por el medioambiente. El veganismo, es imparable. Creemos que esta propuesta se trata de un «distractor» para que no pongamos el foco en lo que de verdad importa. Es poner parches, gasta tiempo, recursos y nuestro dinero en decisiones que en absoluto son transcendentes para el bienestar de las ciudadanas y ciudadanos de este país.

Como si no tuviésemos temas urgentes y más importantes que tratar como por ejemplo la violencia de género, la discriminación social, la sanidad, la vivienda, el trabajo, las cuotas de autónomos, las pensiones y un sinfín de temas importantísimos que parecen obviar. Pero claro, es de emergencia social prohibir que llamemos «hamburguesas» o «salchichas» a productos 100% vegetales. ¡El mundo del revés!

Si quieren transparencia, que digan la verdad.

Si tanto le preocupa al Gobierno de España velar por la salud e integridad de los consumidores y no caer en la trampa de «publicidad engañosa», primero habría que revisar la ley alimentaria y mostrar lo que verdaderamente están comprando los consumidores en el supermercado cuando adquieren productos de origen animal. No endulzar el mensaje, el envasado, el packaging ni todo el «artisteo» de la industria alimentaria que nos venden trozos de animales que han sufrido lo inimaginable como si fuese «alimento nutritivo y necesario para vivir». Que muestren en los etiquetados imágenes de mataderos, los procesos de crianza animal, engorde, el trato vejatorio a dichos animales, la cantidad de antibióticos y sustancias tóxicas que contienen «esas carnes» para nuestra salud. El verdadero y devastador impacto que conlleva la ganadería intensiva para el medioambiente y un sinfín de aspectos que si lo que quieren es lo mejor para la sociedad, sin duda alguna elegirían hamburguesas y salchichas vegetales 😉

¡Que ojo! Cualquier ultraprocesado es malo para la salud.
Pero aquí, no estamos hablando de eso.

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